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sábado, 7 de mayo de 2011

Feria del Libro por los 460 años de la Universidad de San Marcos

Fotografía: UNMSM







En el marco de las celebraciones por el 460 aniversario de fundación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, el Centro Cultural de esta cuatricentenaria casa de estudios realizará, en coordinación con la Cámara Peruana del Libro, la Feria del Libro por los 460 años de la UNMSM.

Del 7 al 15 de mayo, de 9:00 a.m. a 8:00 p.m., la Explanada del Parque Universitario, frente al Panteón de los Próceres, será el escenario en el que el público podrá visitar 26 stands, dónde se exhibirá lo mejor de las novedades editoriales, entre libros especializados, clásicos, literarios, científicos, infantiles y juveniles, es decir, miles de títulos de libros originales de todos los géneros.

Presentaciones culturales

En el programa cultural de esta feria, hay una presencia importante de actividades sanmarquinas como la presentación del vigésimo número de la revista Arqueología y Sociedad y el Cuaderno de Investigación del Archivo Tello Nº 8, publicaciones que edita el Museo de Arqueología y Antropología de San Marcos. También se presentarán las colecciones de las revistas Visionario, Folklore, Arte, Cultura y Sociedad y Butaca de la Biblioteca España de las Artes, Centro de Folklore y Dirección de Cine y Producción Audiovisual del Centro Cultural de San Marcos, respectivamente.

Asimismo, se llevarán a cabo conversatorios, conferencias y presentaciones artísticas a cargo de las Banda Universitaria de San Marcos y del Centro Universitario de Folklore, dependencias sanmarquinas que participarán con un festival de danzas, recital de boleros, un homenaje criollo a nuestra universidad, el espectáculo “Salsa Urbana”, entre otras actividades.

Expositores

En la feria se harán presentes importantes empresas ligadas a los libros, entre sellos editoriales, librerías, distribuidoras y anticuarios como Fondo de Cultura Económica, Librerías Crisol, V & D Distribuidores, Los libros más pequeños del mundo, Ideal, Librería Contracultura, Instituto de Estudios Peruanos, Zeta Bookstore, Librería El Aleph, Importadores y Distribuidores Peruanos, Distribuidora Gutiérrez , Ediciones Caballero Bustamante, Vlacabo y El Aleph.

Participarán también los fondos editoriales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, la Universidad Nacional de Ingeniería y la Universidad de San Martín de Porres.

La UNMSM contará con un stand en el que se podrá apreciar y adquirir la producción editorial de la Decana de América.


Fuente:RPP Noticias

viernes, 22 de abril de 2011

He vuelto a la novela policial

El escritor boliviano Edmundo Paz Soldán vino a Lima para presentar su novela Norte y la reedición de su libro de cuentos Amores Imperfectos....




CINCO LIBROS RECOMENDADOS DE EDMUNDO PAZ SOLDÁN
1. Ficciones, de Jorge Luis Borges. “Para mí es fundamental. Siempre la tengo presente”.
2. Conversación en La Catedral, de Mario Vargas Llosa.
3. La Marcha Radetsky, de Joseph Roth. “Un libro monumental”.
4. Sartoris, de Wiliam Faulkner. “Me gustan muchas novelas de Faulkner, pero a esta le tengo un cariño especial fue la primera que leí”.
5. La construcción de la Muralla China, Franz Kafka.


Fuente: Peru21

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mi ambición era mucho mayor que ganar el Nobel, era escribir buenas novelas_El País

Fotografía: El País


Los periodistas no aplauden. Según la definición clásica, cuentan a la gente lo que le pasa a la gente pero, discriminando entre información y opinión, no juzgan. Por eso no aplauden en las ruedas de prensa. Pero a veces ocurre. Hoy, por ejemplo. Pasado el mediodía, Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) entró en el auditorio de la Casa de América de Madrid. Allí le esperaba una nube de flashes, micrófonos, cámaras, cuadernos y bolígrafos, algún ordenador y alrededor de 200 reporteros que rompieron a aplaudir en cuanto vieron al último premio Nobel de literatura.

"El mundo ha repetido su visita a Vargas Llosa", dijo Pilar Reyes, directora de la editorial Alfaguara, recordando las horas que siguieron en octubre pasado al anuncio del galardón más importante de las letras universales. Esta vez el motivo de la visita de decenas de medios de Europa y América Latina era la aparición de El sueño del celta, una novela con una tirada de medio millón de ejemplares (la mitad distribuidos en España) que hoy mismo ha desembarcado en 17 países de habla hispana, incluyendo el segundo mayor por el número de hablantes: Estados Unidos. Entre tanto, 22 editores y 20 lenguas extranjeras trabajan ya en la traducción de la nueva obra de un clásico vivo que además el próximo 10 de diciembre entrará, vía Estocolmo, en el Olimpo de los más grandes.

Cuando la representante de la radio de Suecia le preguntó si no tenía miedo a caer en el mismo silencio que agarrotó a muchos de los que le han precedido en el palmarés del Nobel, Vargas Llosa fue rotundo: "¡Ningún peligro! A mí la muerte me encontrará con la pluma en la mano". Poco antes había citado a su maestro, Flaubert: "Escribir es una manera de vivir".

Después de contar que el anunció del premio había interrumpido la redacción de La civilización del espectáculo, el ensayo en el que estaba trabajando cuando se levantó el "torbellino sueco". "A los veinte minutos de saberse, mi departamento se llenó de gente que no conocía; periodistas daneses, fineses". Esa pausa forzada era solo un presagio: "Mis horarios han saltado por los aires", explica, "aunque no me quejo, en el desequilibrio no me siento cómodo".

"Voy a seguir hablando como una cotorra", añadió. Y hoy habló y habló. Sólo guardó silencio sobre un asunto concreto: su discurso de recepción del Nobel. "Voy a guardar el secreto", dijo. Eso sí, aunque lleva cerca de un mes con la cabeza en las nubes -"duermo dos o tres horas al día"- no ha despegado un milímetro los pies del suelo. Por eso el galardón no ha frenado el impulso que le llevó siendo un veinteañero a escribir novelas como La ciudad y los perros o La casa verde. "Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el Premio Nobel. Mis ambiciones eran mayores: yo quería escribir buenas novelas", afirmó. "Mi ambición era que mis libros se leyeran como yo leía los libros que me cambiaron la vida".

Uno de esos libros decisivos fue El corazón de las tinieblas, y en una biografía de su autor, Joseph Conrad, Vargas Llosa se topó con una figura fascinante: Roger Casement. Diplomático británico nacido en el Ulster, su conversión al nacionalismo irlandés le llevó a conspirar con Alemania durante la Primera Guerra Mundial para dar el impulso definitivo a la independencia de Irlanda. Aquella conspiración dio con sus huesos en la cárcel londinense de Pentonville.

Ahí arranca El sueño del celta, el relato de las horas de celda de un hombre que recuerda la otra gran peripecia de su vida: sus días en el Congo y en la Amazonía peruana como testigo de los horrores -mutilaciones, asesinatos, prostitución, esclavitud- a los que los europeos sometían a los indígenas que trabajaban en la explotación del caucho. "Cuando desaparece la legalidad prevalece la ley del más fuerte y brota la barbarie", explicó Vargas Llosa. Casement encontró el horror donde pensaba encontrar cristianismo, comercio y civilización. "Fue tal vez el primer europeo en denunciar los crímenes del colonialismo", explicó el novelista. Hoy, sin embargo, apenas nadie lo recuerda ni en África ni en Perú. El escritor lo comprobó sobre el terreno cuando viajó a los escenarios de su novela. Allí comprobó también que buena parte de las situación actual del Congo viene de aquella "vertiginosa brutalidad": "Los descendientes de las víctimas todavía no han podido recuperarse".

Casement, un "héroe incómodo", vivió entre 1864 y 1916, y hoy la charla de Vargas Llosa se movió entre la crisis de aquellos años y la de ahora mismo. De todo lo preguntaron y de todo habló. Ya se tratara de la elecciones en Brasil -elogió la política interior de Lula y criticó su complacencia con regímenes autoritarios como el de Cuba- o en Estados Unidos - "el debate es si las políticas sociales deben pasar por el Estado o por la sociedad civil" en un país que tradicionalmente desconfía de la intervención estatal-. Habló también sobre la situación argentina tras la muerte de Néstor Kirchner -el mal del país tiene, para él, un nombre: peronismo, es decir populismo-, sobre la piratería de los libros -"fruto de la falta de conciencia de que la legalidad es la civilización", afirmó tras contar que su editor de Alfaguara Perú le dijo que por cada copia legal de sus libros se vendían siete ilegales-, sobre el nacionalismo -"una plaga que ha llenado de sangre la historia"- y hasta sobre sus aficiones como melómano -"en música soy más bien conservador, llego hasta Mahler", dijo con una sonrisa alguien que sabe que en política muchos le han puesto hace tiempo esa etiqueta-.

Esta tarde, a las 19.30, Mario Vargas Llosa seguirá hablando sobre su nueva novela, el premio Nobel, lo humano y lo divino. Lo hará con el periodista Iñaki Gabilondo en los Teatros del Canal de Madrid. Como muchos de sus libros, las intervenciones públicas del nuevo premio Nobel van más allá de los géneros al uso, son entrevistas, coloquios, ruedas de prensa, charlas magistrales y también algo más. Tal vez por eso a veces hasta los periodistas se lanzan a aplaudirle.

Una joya , un fragmento :El guardián entre el centeno

Fotografía: Flores de Almendro


El guardián entre el centeno (fragmento) de Jerome David Salinger


" Era un taxi viejísimo que olía como si alguien hubiera acabado de vomitar dentro. Siempre me toca uno de ésos cuando voy a algún lado de noche. Pero más deprimente todavía era que las calles estuvieran tan tristes y solitarias a pesar de ser sábado. Apenas se veía a nadie. De vez en cuando cruzaban un hombre y una mujer abrazados por la cintura, o una pandilla de tipos riéndose como hienas de algo que apuesto la cabeza a que no tenía la menor gracia. Nueva York es terrible cuando alguien se ríe de noche. La carcajada se oye a millas y millas de distancia, y hace que uno se sienta aún más triste y deprimido. En el fondo, lo que me hubiera gustado habría sido ir a casa un rato y charlar con Phoebe. Pero, en fin, como les iba diciendo, subí al taxi, y pronto el taxista empezó a darme un poco de conversación. Se llamaba Howitz y era mucho más simpático que el anterior. Por eso se me ocurrió que a lo mejor sabía lo de los patos.


-Dígame, Howitz -le dije-. ¿Pasa usted muchas veces junto al lago del Central Park ?
-¿ Qué ?
-El lago, sabe. Ese lago pequeño que hay cerca de Central South Park. Donde están los patos. ¿ Sabe, no?
-Sí. ¿ Qué pasa con ese lago ?
-¿ Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando ahí ? Sobre todo en primavera. ¿ Sabe usted por casualidad dónde van en invierno ?
-Adónde va , quién ?
-Los patos. ¿ Lo sabe usted, por casualidad? ¿ Viene alguien a llevárselos a alguna parte en un camión o se van ellos por su cuenta al sur, o qué hacen ?
El tal Howitz volvió la cabeza en redondo para mirarme. Tenía muy poca paciencia, pero no era mala persona.
-¿ Cómo quiere que lo sepa? -me dijo-. ¿Cómo quiere que sepa semejante estupidez ?
-Bueno, no se enoje por eso.
-¿ Quién se enoja ? Nadie se enoja.
Decidí que si iba a tomarse las cosas tan a pecho, mejor era no hablar. Pero fue él quien sacó de nuevo la conversación. Volvió otra vez la cabeza en redondo y me dijo:
-Los peces son los que no se van a ninguna parte. Los peces se quedan en el lago. Esos sí que no se mueven. "

sábado, 30 de octubre de 2010

El escritor Eric Faye gana el Gran Premio de Novela de Francia

Fotografía: Eric Faye

PARÍS.- El escritor Eric Faye ganó hoy el Gran Premio de Novela de Francia con el título "Nagasaki", una historia ambientada en Japón con la que el literato inaugura la lista de concesión de premios literarios del otoño en este país.

La obra por la que ha sido premiado, editada por Stock, cuenta la historia de un meteorólogo japonés, Shimura-san, que descubre que una mujer sin hogar habita en su propio domicilio desde hace meses y narra cómo se perturba su vida desde este insólito e inesperado hallazgo.

El protagonista, un hombre solitario y soltero en la cincuentena, descubre por medio de una cámara que ha instalado en su casa que una mujer habita en su hogar y ha logrado no ser descubierta durante mucho tiempo, pero la desaparición de alimentos la delata.

La novela es una forma de repasar la memoria que encierran los lugares y un resumen sobre la propia memoria, según la breve descripción que de la obra premiada hizo la editorial.

Faye, nacido en 1963, comenzó a escribir cuando tenía veinte años y obtuvo en 1999 el premio UNESCO-Françoise-Gallimard con "Croisière en mer des pluies". Es autor además de ensayos y relatos breves.

En "Nagasaki", el autor premiado por la Academia de Francia y que parte de un hecho real, cuenta la historia desde el doble punto de vista del hombre y posteriormente narra la vida de la mujer y de por qué decidió invadir el hogar del meteorólogo.

En la misma editorial el autor ha publicado varias de sus obras, entre ellas "Les cendres de mon avenir" (2001), "La durée d'une vie sans toi" (2003), "Mes trains de nuit" (2005), "Le syndicat des pauvres types" (2006), "L'homme sans empreintes" (2007) y "Nous aurons toujours Paris" (2009).

La obra de Faye sucede en la lista de premiados con este galardón a "Les onze", libro con el que el escritor Pierre Michon fue destacado el año pasado.
Fuente: Emol.com

Borges y Kafka unidos en una edición ilustrada tipográficamente

Fotografí: Borges y Kafka


Madrid, 24 oct (EFE).- Borges fue uno de los grandes admiradores de Kafka y uno de los principales difusores de su obra en castellano. Ahora estos dos grandes de la literatura universal han quedado unidos gracias a un libro ilustrado tipográficamente que incluye "La metamorfosis" y tres textos del autor de "El aleph".

Publicado por Nórdica, "Kafka Borges" es un objeto libro, un raro ejemplar artístico y experimental, ilustrado por la argentina Verónica Moretta y que encierra, además de "La metamorfosis", "La casa de Asterión", "Un sueño"y "El laberinto", de Borges.

El resultado de esta edición, limitada de 999 ejemplares, es un sueño laberíntico que invita al lector a perderse por el mundo de las letras, como objeto de arte, y por el universo imaginario de estos dos escritores que forman parte del canon de la literatura de todos los tiempos.

La diseñadora Verónica Moretta explica que la idea de ilustrar de manera poco convencional a estos dos autores juntos se le ocurrió por semejanzas, porque Borges había traducido en 1938 "La metamorfosis" de Kafka, en 1938, y en numerosas ocasiones mostró su admiración por el autor checo.

"Además -dice- temas como el laberinto, los espejos, el yo y el otro, los sueños, lo insólito, lo absurdo o las sorpresas son compartidos por los dos. Por eso los veo juntos".

Con una ilustración cercana a la corriente de vanguardia denominada "el letrismo", el libro es un objeto y un canto a la letra y a lo visual.

"El letrismo, a través de Isidore Isou, reveló el fin de la poesía de las palabras llegando a la poética de las letras y de los signos, y ese concepto me ha influido mucho en mi trabajo", añade la ilustradora.

En blanco y negro, el volumen se abre con un juego sobre el laberinto de Borges y de ahí en adelante los signos y las letras de todo tipo y forma, solas y acompañando a los textos, van formando toda una propuesta artística donde éstas sustituyen a las imágenes.

"Cada relato ha sido respetado en su totalidad. Cada palabra, cada signo de puntuación, están ubicados siguiendo fielmente el escrito original. Como ejemplo, 'El laberinto', de Borges; vemos cómo el autor va construyendo oración tras oración repitiendo exactamente las palabras de la primera en la segunda, y así sucesivamente hasta el final".

"La idea es -argumenta la diseñadora- troquelar el papel y así obtener la palabra de manera repetida aunque esté impresa una única vez. A medida que se lee la obra, se avanza a través de páginas caladas que representan visualmente un laberinto. Es probable que el lector esté obligado a retroceder y avanzar para poder comprender".

Este juego establece una complicidad que hace inevitable la sensación de estar encerrados en un laberinto.

Otro ejemplo que destaca Moretta está en "La metamorfosis" de Kafka, donde en la palabra "bastón" el asta de la letra N ha sufrido una modificación, que permite visualizar al lector un bastón, sin perder la posibilidad de leer esa palabra.

Todo un juego entre la realidad y su espejo que hubiera hecho las delicias de ambos mitos.

lunes, 25 de octubre de 2010

La técnica de César Aira _ Revista Ñ

Fotografía: César Aira

El escritor habló de su escritura al presentar "El error", su última obra, en España. "Ser previsible es lo peor que le puede pasar a un escritor", dijo.

Por MERCEDES BERMEJO

César Aira ansía la libertad de los artistas contemporáneos que pueden cambiar de formato con facilidad y por ello se decanta por una escritura "imprevisible" que se ha convertido en el sello de identidad del autor argentino, como una vez más pone de relieve en su nueva novela, "El error". Y así convencido de que "ser previsible es lo peor que le puede pasar a un escritor", Aira, uno de los escritores argentinos más prolíficos, avanza en su carrera literaria sin volver la mirada atrás y presenta en España su última obra, que llegará a América en los próximos meses.

Al buscar la génesis de esta novela, el escritor explica que "El error", al que el narrador se asoma desde la puerta de un ataúd que adorna la portada del libro, tiene que ver con su "técnica de escribir". "Si cometo un error, si una página me sale mal, nada de cambiarla sigo adelante y no la corrijo. A veces siguiendo adelante los errores se capitalizan y dejan de ser errores", indica Aira (Coronel Pringles, 1949). Y esta técnica, justifica el autor de más de una treintena de novelas, además de un buen número de traducciones, ensayos y cuentos, es lo que le da ese aire "un poco inesperado y sinuoso a lo que escribo".

"El error", basada en una experiencia real del autor, comienza con la visita de una pareja, con disputas cotidianas, a un jardín de un país exótico en el que se ubica un pabellón de esculturas. A partir de este escenario las historias se encadenan hasta darse la mano un bandolero -protagonista de una saga literaria que causa furor entre las mujeres de una prisión- con una mujer que huye tras creer haber asesinado a su marido y que a punto ha estado de librarse de la cadena perpetua.


Sin olvidar, el rol protagonista de la azarosa vida de un escultor que lo perdió todo. Y es que el arte es para César Aira una gran fuente de "sugerencias e inspiración", sobre todo las nuevas corrientes de arte contemporáneo, pese a que se confiesa un devoto de Velázquez y de "Las Meninas" por lo "extraño y "enigmático" del cuadro. "Vistas desde una mirada hostil estas corrientes (contemporáneas) pueden parecer extravagantes y provocativas, pero también tienen esa libertad de creación que a veces no falta a los escritores", asegura César Aira.

Cita entre sus artistas favoritos a los suizos Peter Fischli y David Weiss, y a todos aquellos que, explica, "migran de medio a medio, de formato a formato, que un día hacen un vídeo otro una instalación, un dibujo o un libro". "Yo me siento un poco así", asegura el escritor, que invita al lector a descubrir a través de la literatura una obra "mejor, peor o bastante mediocre, como las mías, pero con intenciones artísticas" y no a rehuir del entretenimiento y placer a través de "lo previsible".

Se decanta por la novela corta, por ser el género que le ofrece más libertad y por su "laxitud", porque, explica, a diferencia del poema o el cuento "no tiene una exigencia de calidad tan alta". El propio autor se inscribe en la corriente surrealista que aún se mantenía viva en Argentina en los años sesenta y pese a que Córtazar fue "un gran amor de juventud" considera sus maestros a Borges, Machado de Assis o César Vallejo.

César Aira, que ya prepara un nuevo trabajo sobre los indios de Argentina, aprovecha su visita a España para participar en el seminario que sobre arte contemporáneo y literatura se inaugurará mañana en la Casa Encendida de Madrid, donde intervendrá en su jornada de apertura. En cualquier caso, su pasión por el arte se queda sólo en "afición y en divertimiento", al considerar que tanto en la literatura como en la plástica o la escultura hay que "jugarse todo", de lo contrario "no cala", concluye.
Fuente: Revista Ñ

lunes, 11 de octubre de 2010

MVLL y los escritores o los escritores y MVLL

Fuente: Retratos MVLL


De todas las revista de literatura que me gusta leer, Revista Ñ publico este excelente articulo. Disfrutenlo ¡¡¡


Consenso entre los escritores del mundo

Juan Gelman
Escritor argentino. Entrevistado en Frankfurt por Ezequiel Martínez, del equipo de enviados especiales de Clarín.
“Me parece muy bien que se lo hayan otorgado. Cualquier premio al talento de alguien es bienvenido, y aunque uno no tenga afinidad con sus ideas políticas y sus posturas ideológicas, como en el caso de Vargas Llosa, eso no quita que sea un gran escritor”.
-¿Cree que es un reconocimiento demorado?
-Sí, claro que sí. Hace rato que se lo tendrían que haber dado.
-¿Es también un reconocimiento de la Academia Sueca a la literatura de América latina?
-No, francamente no. Creo que sólo se ha premiado a la literatura de Vargas Llosa.

Federico Jeanmaire
Escritor argentino, Premio Clarín 2009, entrevistado en Frankfurt por los enviados especiales.
“Yo creo que el Nobel últimamente se ha puesto un poquito más comercial. De hecho sale en estos días de la Feria de Frankfurt. Hace un tiempo “me separé” de Vargas Llosa, pero me alegro por Latinoamérica.

Daniel Divinsky
Editor argentino. Director de Editorial De la Flor.
“Lo pensé mucho y tengo sentimientos encontrados. Creo que podría haber sido peor. El primer Vargas Llosa le encantaba al primer Divinsky. Después no se gustaron tanto. Ni mencionar que me hubiera gustado que lo gane Gelman, por una multitud de motivos”.

Félix Bruzzone
Escritor argentino
“Me parece fenómeno. Es un autor de la c... de la lora, más allá de su posicionamiento político. También está bueno que se lo den a un latinoamericano”.

Junot Díaz
Escritor dominicano
“Como tipo, Vargas Llosa siempre me tocó como demasiado elitista y derechista. Por mi experiencia, mi política, como tipo no me cae muy bien. Cuando corrió para ser presidente de Perú tenía a su lado mucha gente y mucho grupo que a cualquiera le da miedo.
Pero por el otro lado el tipo ha trabajado muy, muy duro, ha escrito novelas, cuentos, ensayos muy geniales y libros de primer nivel. Nadie puede quitarle su trabajo literario”.


Carlos Fuentes
Escritor mexicano
“Me da una gran alegría, es un gran escritor de nuestra lengua y un escritor universal. Toda su obra es de una gran creatividad, todos sus libros forman una sola obra con distintas aristas”.

Amin Maalouf
Escritor libanés
“Es un premio muy merecido. Mario es el autor de una obra muy importante, que tiene muchas facetas tanto desde un punto de vista narrativo, como de la temática, la inventiva, la creatividad”.

Nélida Piñón
Escritora brasileña
“El es un gran escritor, que se destaca no sólo por su texto, sino también por su pensamiento independiente. Es una de las conciencias más agudas y autónomas de las Américas. Nunca dejó de decir lo que piensa”.

Juan José Millás
Escritor español
“La obra de Vargas Llosa es una de las grandes novelísticas del Siglo XX en español y está a la altura de la mejor novelística que podamos imaginar”.

Alvaro Mutis
Escritor colombiano
“Como novelista, Vargas Llosa es absolutamente genial, entonces está muy justificado todo lo que se haga en honor a él”.

Hernán Rivera Letelier
Escritor chileno
“Entre mis maestros siempre estuvo él también. Aluciné con ‘La casa verde’ y con ‘La ciudad y los perros’”.

Fuente: Revista Ñ


domingo, 10 de octubre de 2010

El sueño Celta de Mario Vargas LLosa


Mario Vargas Llosa tiene ya lista su nueva novela, “El sueño del celta”, que saldrá a la venta el próximo 3 de noviembre. Aqui puede leer el primer capítulo del nuevo trabajo del Nobel de Literatura. El adelanto es del diario El País.

http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201010/07/cultura/20101007elpepucul_2_Pes_PDF.pdf

martes, 14 de septiembre de 2010

El lugar de la Memoria

Fotografia: El joven Mario Vargas Llosa


Excmo.
Señor Dr. Alan García Pérez
Presidente del Perú
Lima
Señor Presidente:

Por la presente le hago llegar mi renuncia irrevocable a la Comisión Encargada del Lugar de la Memoria cuya Presidencia tuvo usted a bien confiarme y que acepté convencido de que su gobierno estaba decidido a continuar el perfeccionamiento de la democracia peruana tan dañada por los crímenes y robos de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

La razón de mi renuncia es el reciente Decreto Legislativo 1097 que, a todas luces, constituye una amnistía apenas disfrazada para beneficiar a buen número de personas vinculadas a la dictadura y condenadas o procesadas por crímenes contra los derechos humanos -asesinatos, torturas y desapariciones-, entre ellos al propio exdictador y su brazo derecho. La medida ha indignado a todos los sectores democráticos del país y a la opinión pública internacional, como lo muestran los pronunciamientos del Relator de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Conferencia Episcopal, la Defensoría del Pueblo y representantes de numerosas organizaciones sociales y políticas, entre ellos algunos congresistas apristas. Coincido plenamente con estas protestas.

Hay, a mi juicio, una incompatibilidad esencial entre, por una parte, auspiciar la erección de un monumento en homenaje a las víctimas de la violencia que desencadenó el terrorismo de Sendero Luminoso a partir de 1980 y, de otra, abrir mediante una triquiñuela jurídica la puerta falsa de las cárceles a quienes, en el marco de esa funesta rebelión de fanáticos, cometieron también delitos horrendos y contribuyeron a sembrar de odio, sangre y sufrimiento a la sociedad peruana.

Ignoro qué presiones de los sectores militares que medraron con la dictadura y no se resignan a la democracia, o qué consideraciones de menuda política electoral lo han llevado a usted a amparar una iniciativa que sólo va a traer desprestigio a su gobierno y dar razón a quienes lo acusan de haber pactado en secreto una colaboración estrecha con los mismos fujimoristas que lo exiliaron y persiguieron durante ocho años. En todo caso, lo ocurrido es una verdadera desgracia que va a resucitar la división y el encono político en el país, precisamente en un periodo excepcionalmente benéfico para el desarrollo y durante un proceso electoral que debería servir más bien para reforzar nuestra legalidad y nuestras costumbres democráticas.

Pese a haber sido reñidos adversarios políticos en el pasado, en las últimas elecciones voté por usted y exhorté a los peruanos a hacer lo mismo para evitar al Perú una deriva extremista que nos hubiera empobrecido y desquiciado. Y he celebrado públicamente, en el Perú y en el extranjero, su saludable rectificación ideológica, en política económica sobre todo, que tan buenas consecuencias ha tenido para el progreso y la imagen del Perú en estos últimos años. Ojalá tenga usted el mismo valor para rectificar una vez más, abolir este innoble decreto y buscar aliados entre los peruanos dignos y democráticos que lo llevaron al poder con sus votos en vez de buscarlos entre los herederos de un régimen autoritario que sumió al Perú en el oprobio de la corrupción y el crimen y siguen conspirando para resucitar semejante abyección.

Lo saluda atentamente,

Mario Vargas Llosa

Más del Mundo, escribe Rubèn Yaranga Morán

Fotografia: Julio Ramón Ribeyro


Disfruten de esta excelente reseña:


LAS RESPUESTAS DE JULIO RAMÓN RIBEYRO


Más del mudo
En la segunda edición de esta selección, hecha por Jorge
Coaguila, se revelan otras facetas de Julio Ramón Ribeyro y
aportes que ayudarán a saber más de su mundo creativo.


ESCRIBE: RUBÉN YARANGA MORÁN

Once años después. Este comienzo tiene más parecido al nombre de una novela de Alejandro Dumas padre sobre los tres mosqueteros, sólo que nueve años menos, para ejercitar algunos comentarios acerca de la aparición de la segunda edición, corregida y aumentada de Julio Ramón Ribeyro. Las respuestas del mudo.

Para recordar, la selección de entrevistas concedidas por el renombrado cuentista a periodistas y escritores de diferentes medios de comunicación tuvo como responsable al periodista Jorge Coaguila, quien además se encargó de escribir el prólogo y las notas a pie de página. De esta su primera publicación (310 páginas) por Jaime Campodónico Editor han transcurrido once años (1998).

Si se pensaba que allí terminaba este esfuerzo que simpatiza con la divulgación de la obra ribeyriana, no es así, y la reciente aparición de una edición corregida y aumentada de este entusiasta admirador del autor de Solo para fumadores que es Jorge Coaguila, lo desmiente. A primera vista, el libro tiene en la portada a Ribeyro, siempre con su infaltable cigarro, realizando un movimiento de su reina en el tablero de ajedrez. Una novedad. De esas 434 páginas que constituyen el libro, 95 son nuevas: la entrevista del investigador francés Efraín Kristal (2003) a Ribeyro, gracias a la generosa intervención de Alfredo Bryce Echenique, en que se explaya a sus anchas sobre sus personajes, da sus opiniones sobre obras de escritores e intelectuales que ha leído, argumenta sobre la teoría del cuento, habla del cigarro y de los críticos. Esta entrevista es una mesa larga y tendida en la que está servida una variedad de manjares. Y un deleite es la respuesta de Ribeyro a la pregunta de Kristal sobre cuál era su próximo proyecto. En nueve páginas le narra con detalles sobre las aventuras de un mercenario peruano que pilotea un viejo Douglas DC-4 para salvar vidas en Biafra, Vietnam, Camboya y Laos, siempre al servicio de una potencia extranjera.Un tipo duro y humano a la vez. Para primero escribir con su historia un libro y luego filmar una película. Ribeyro habla de su encuentro con este personaje en París. Y ahí lo dejamos... Acertada elección la de Coaguila, porque en 57 páginas da muchas pistas a los estudiosos y admiradores de Ribeyro para conocer más de su filo creativo. Y para terminar, el anexo, de 38 páginas, que resume los argumentos de sus cuentos y obra teatral. Esta segunda edición nos acerca más a la creación del consagrado cuentista, mediante todo lo que declaró con causa de conocimiento y que se confirma con todo lo que nació de su talento. A leer se ha dicho.

La publicación de estas entrevistas toma cuerpo gracias a la iniciativa de Tierra Nueva Editores, que asume con empeño la riesgosa labor editorial en la tropical Loreto

Fuente : El Peruano



sábado, 4 de septiembre de 2010

Escribir es buscar en la oscuridad la música del lenguaje

Fotografia: Eduardo Grossman

Ricardo Piglia nos deleita con esta excelente entrevista acercandonos a su manera de escribir de configurar su narrativa , y llega a las librerías con su último libro Blanco nocturno (Anagrama).


Entrevista a Ricardo Piglia : Escribir es buscar en la oscuridad la música del lenguaje. El cultural.es
Ricardo Piglia lleva ya varios años instalado en uno de los peldaños más altos de la literatura argentina (“la más dinámica y compleja del ámbito hispánico”, según el crítico Ignacio Echevarría). Polémicas por premios amañados aparte (fue condenado judicialmente por arreglar su victoria en el Planeta de Argentina), pocos dudan de su magníficas facultades como narrador, demostrada en novelas como La ciudad ausente (1992) o Plata quemada (1997). Ahora llega a las librerías Blanco nocturno (Anagrama), libro decantado por los años (más de 20), cuya escritura Piglia ha abandonado y retomado en diversas ocasiones. El resultado es una novela negra con el sello inconfundible del autor argentino: una narración embalada, que salta de un personaje a otro y se sostiene sobre un lenguaje directo y preciso, propio de una crónica periodística. Desde su casa en Buenos Aires precisa por teléfono que la intriga policial, ambientada en un pueblo hermético de la pampa, no es más que una excusa para narrar un viejo conflicto: el que mantiene el hombre que sueña con la realidad que le circunda.

.....Fragmento de la entrevista

P.- Dice que lo esencial en un escritor no es el estilo sino el tono. ¿Cuál es la diferencia?
R.- El tono en la relación que mantiene el narrador la historia que cuenta. Puede contar en primera o tercera persona pero puede tener una relación de indignidad, de perplejidad, de armonía... El tono lo marca ese vínculo, y también la velocidad de la narración. Mientras que el estilo es el modo en que uno cuida las palabras. Lo óptimo es que el estilo se ponga al servicio del tono. Por ejemplo, el narrador que cuenta las historias de Faulkner de repente parece que está como borracho, y el relato aparece confuso, con saltos bruscos en el tiempo, el narrador se distancia de los hechos narrados y el estilo se adapta.

P.- ¿Y cómo describiría el tono Piglia?
R.- Esta novela arranca con un tono irónico y luego se torna más trágico. No soy yo el más indicado para describir mi tono. Diría que intento crear una prosa con un ritmo rápido y que la narración se mueva entre los personajes. Me gusta darle la voz a ellos. A veces el personaje se vuelve narrador. Pero uno siempre se queda lejos de lo que busca. Los escritores nos movemos a ciegas tratando de encontrar la música del lenguaje.

Para continuar leyendo la entrevista dar click en el siguiente link:

http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/823/Ricardo_Piglia


Deleitandose con Ricardo Piglia

Fotografía: Allposter

La ciudad ausente (fragmento) de Ricardo Piglia

" Añoramos un lenguaje más primitivo que el nuestro. Los antepasados hablan de una época donde las palabras se extendían con la serenidad de la llanura. Era posible seguir el rumbo y vagar durante horas sin perder el sentido porque el lenguaje no se bifurcaba y se expandía y se ramificaba hasta convertirse en este río donde están todos los cauces y donde nadie puede vivir porque nadie tiene patria. El insomnio es la gran enfermedad de la nación. El rumor de las voces es continuo y sus cambios suenan noche y día. Parece una turbina que marcha con el alma de los muertos dice el viejo Berenson. No hay lamentos, sólo mutaciones interminables y significaciones perdidas. Virajes microscópicos en el corazón de las palabras. La memoria está vacía porque uno olvida siempre la lengua en la que ha fijado los recuerdos.


(...)


Nolan fue desterrado y llegó a la isla después de navegar cerca de seis días a la deriva y vivió absolutamente solo casi cinco años, hasta que se suicidó. Su odisea es una de las grandes leyendas en la historia de la isla. Sólo un hijo de puta empecinado irlandés pudo sobrevivir todo ese tiempo aislado como una rata en esta inmensidad y cantando contra las olas, Three quarks for Muster mark, a los gritos, en la playa, buscando siempre la huella de una pata humana en la arena, dijo el viejo Berenson. Sólo alguien como Jim pudo fabricarse una mujer con la que hablar en esos años interminables de soledad. El mito dice que con los restos del naufragio construyó un grabador de doble entrada, con el que era posible improvisar conversaciones usando el sistema de los juegos lingüisticos de Wittgenstein. Sus propias palabras eran almacenadas por las cintas y reelaboradas como respuestas a preguntas puntuales. Lo programó para hablar con una mujer y le habló en todas las lenguas que sabía y al final era posible pensar que la mujer había llegado a amar a Nolan. Por su parte él la quiso desde el primer día porque pensaba que ella era la mujer de su amigo Italo Svevo, Livia Anna, la más bella de las madonas de Trieste, con ese hermosísimo pelo colorado que hacía pensar en todos los ríos del mundo. "

domingo, 4 de julio de 2010

Enrique Vilas Matas en Lima

Fotografía: Enrique Vilas Mata



El miércoles 7 de julio a horas 7:30 p.m. se realizara la conferencia magistral “La teoría de Lyon”, a cargo del prestigiado escritor español Enrique Vilas Matas

Sumilla del evento: invitado en Lyon a un simposio internacional sobre la novela, un doble del escritor Vila-Matas es dejado por un taxi en su hotel, sin que allí nadie le dé la bienvenida. En su soledad sale a pasear por la ciudad y, luego, en su cuarto de hotel, se dedica a elaborar una teoría general de la novela del siglo xxi. Si bien acabará destruyendo la teoría, esta podría servirle a alguien para escribir Dublinesca.


Enrique Vilas Matas
Barcelona, España, 1948. Es uno de los escritores más importantes y originales de la escena literaria española, dueño de una extensa obra literaria que se inicia en 1973 con la novela "Mujer en el espejo contemplando el paisaje", escrita en la trastienda de un colmado militar cuando realizaba su servicio militar en Melilla; luego viene "Lejos de Veracruz" (1995); le sigue a esta "La asesina ilustrada" (1977) y en ese mismo año "Extraña forma de vida"; "El viaje vertical" (1999); "Bartleby y Compañía" (2000); "Dublinesca" (2010), entre varios títulos más.
En 2005 aparece "Doctor Pasavento", este libro cierra su trilogía metaliteraria sobre las patologías de la escritura (Bartleby, Montano, Pasavento). Vila-Matas también tiene publicados varios libros de artículos y ensayos literarios. Su cuantiosa obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y destacada con diversos reconocimientos como el XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos y el Premio Ciudad de Barcelona (2001); el Prix du Meilleur Livre Étranger, el Prix Fernando Aguirre-Libralie y el Premio Herralde de Novela (2002); el Premio del Círculo de Críticos de Chile, el Premio Nacional de la Crítica y el Prix Médicis-Roman Etranger (2003); el Premio Internazionale Ennio Flaiano de Narrativa, el Premio Fundación José Manuel Lara, el Premio de la Real Academia Española (2006); Premio Letterario Elsa Morante “Scrittori del Mondo” (2007); en España el Premio Xatafi-Cyberdark al mejor relato nacional (2008); el Premio Letterario Internazionale Mondello (2009). Vila-Matas es caballero de la Legión de Honor de Francia y Doctor Honoris Causa por la Universidad de los Andes de Venezuela, entre otras distinciones.
Fuente: Centro Cultural España de Perú

domingo, 20 de junio de 2010

En honor a José Saramago


Fotografía: Ignasi Aballi


La isla desconocida
(fragmento)

" El hombre del timón contempló la desbandada en silencio, no hizo nada para retener a quienes lo abandonaban, al menos le habían dejado los árboles, los trigos y las flores, con las trepadoras que se enrollaban a los mástiles y pendían de la amurada como festones. Debido al atropello de la salida se habían roto y derramado los sacos de tierra, de modo que la cubierta era como un campo labrado y sembrado, sólo falta que venga un poco más de lluvia para que sea un buen año agrícola. Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ve al hombre del timón comer, debe ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño le apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más. Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino. Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, debían de estar escondidos por ahí y de repente decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y es la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma. "



Fotografía: Michael Wesely

El hombre duplicado (fragmento)

" Ni el propio Tertuliano Máximo Alfonso sabría decir si el sueño volvió a abrirle los misericordiosos brazos después de la revelación tremebunda que fue para él la existencia, tal vez en la misma ciudad, de un hombre que, a juzgar por la cara y por la figura en general, es su vivo retrato.
Después de comparar demoradamente la fotografía de hace cinco años con la imagen en primer plano del recepcionista, después de no haber encontrado ninguna diferencia entre ésta y aquélla, por mínima que fuese, al menos una levísima arruga que uno tuviese y al otro le faltara, Tertuliano Máximo Alfonso se dejó caer en el sofá, no en el sillón, donde no habría espacio suficiente para amparar el desmoronamiento moral de su cuerpo, y allí con la cabeza entre las manos, los nervios exhaustos, el estómago en ansias, se esforzó por organizar los pensamientos, desenredándolos del caos de emociones acumuladas desde el momento en que la memoria, velando sin que él lo sospechase tras la cortina corrida de los ojos, lo despertara sobresaltado de su primer y único sueño.
(...)
El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido. "

Fotografía:Niño mirando TV

El año de la muerte de Ricardo Reis (fragmento)

" Ricardo Reis abrió el libro, vio unas señales incomprensibles, unas rayas negras, una página sucia. Ya me cuesta leer, dijo, pero incluso así voy a llevármelo. Para qué, para dejar al mundo aliviado de un enigma. Salieron de casa, Fernando Pessoa observó aún, no lleva usted sombrero, Sabe mejor que yo que allá no se lleva. Entonces vamos, dijo Fernando Pessoa. Vamos, dijo Ricardo Reis. Adamastor no se volvió para mirarlos, le parecía que esta vez sería capaz de dar un gran grito. Aquí, es donde el mar se acabó y la tierra espera. "

sábado, 29 de mayo de 2010

La retórica del cuento-Horacio Quiroga

Fotografía: Chema Madoz


En estas mismas columnas, solicitado cierta vez por algunos amigos de la infancia que deseaban escribir cuentos sin las dificultades inherentes por común a su composición, expuse unas cuantas reglas y trucos, que, por haberme servido satisfactoriamente en más de una ocasión, sospeché podrían prestar servicios de verdad a aquellos amigos de la niñez.

Animado por el silencio —en literatura el silencio es siempre animador —en que había caído mi elemental anagnosia del oficio, completéla con una nueva serie de trucos eficaces y seguros, convencido de que uno por lo menos de los infinitos aspirantes al arte de escribir, debía de estar gestando en las sombras un cuento revelador.

Ha pasado el tiempo. Ignoro todavía si mis normas literarias prestaron servicios. Una y otra serie de trucos anotados con más humor que solemnidad llevaban el título común de "Manual del perfecto cuentista".

Hoy se me solicita de nuevo, pero esta vez con mucha más seriedad que buen humor. Se me pide primeramente una declaración firme y explícita acerca del cuento. Y luego, una fórmula eficaz para evitar precisamente escribirlos en la forma ya desusada que con tan pobre éxito absorbió nuestras viejas horas.

Como se ve, cuanto era de desenfadada y segura mi posición al divulgar los trucos del perfecto cuentista, es de inestable mi situación presente. Cuanto sabía yo del cuento era un error. Mi conocimiento indudable del oficio, mis pequeñas trampas más o menos claras, solo han servido para colocarme de pie, desnudo y aterido como una criatura, ante la gesta de una nueva retórica del cuento que nos debe amamantar.

"Una nueva retórica..." No soy el primero en expresar así los flamantes cánones. No está en juego con ellos nuestra vieja estética, sino una nueva nomenclatura. Para orientarnos en su hallazgo, nada más útil que recordar lo que la literatura de ayer, la de hace diez siglos y la de los primeros balbuceos de la civilización, han entendido por cuento.

El cuento literario, nos dice aquella, consta de los mismos elementos sucintos que el cuento oral, y es como éste el relato de una historia bastante interesante y suficientemente breve para que absorba toda nuestra atención.

Pero no es indispensable, adviértenos la retórica, que el tema a contra constituya una historia con principio, medio y fin. Una escena trunca, un incidente, una simple situación sentimental, moral o espiritual, poseen elementos de sobra para realizar con ellos un cuento.

Tal vez en ciertas épocas la historia total —lo que podríamos llamar argumento— fue inherente al cuento mismo. "¡Pobre argumento! —decíase—. ¡Pobre cuento!" Más tarde, con la historia breve, enérgica y aguda de un simple estado de ánimo, los grandes maestros del género han creado relatos inmortales.

En la extensión sin límites del tema y del procedimiento en el cuento, dos calidades se han exigido siempre: en el autor, el poder de transmitir vivamente y sin demoras sus impresiones; y en la obra, la soltura, la energía y la brevedad del relato, que la definen.

Tan específicas son estas cualidades, que desde las remotas edades del hombre, y a través de las más hondas convulsiones literarias, el concepto del cuento no ha variado. Cuando el de los otros géneros sufría según las modas del momento, el cuento permaneció firme en su esencia integral. Y mientras la lengua humana sea nuestro preferido vehículo de expresión, el hombre contará siempre, por ser el cuento la forma natural, normal e irreemplazable de contar.

Extendido hasta la novela, el relato puede sufrir en su estructura. Constreñido en su enérgica brevedad, el cuento es y no puede ser otra cosa que lo que todos, cultos e ignorantes, entendemos por tal.

Los cuentos chinos y persas, los grecolatinos, los árabes de las Mil y una noches, los del Renacimiento italiano, los de Perrault, de Hoffmann, de Poe, de Merimée de Bret-Harte, de Verga, de Chéjov, Maupassant, de Kipling, todos ellos son una sola y misma cosa en su realización. Pueden diferenciarse unos de otros como el sol y la luna. Pero el concepto, el coraje para contar, la intensidad, la brevedad, son los mismos en todos los cuentistas de todas las edades.

Todos ellos poseen en grado máximo la característica de entrar vivamente en materia. Nada más imposible que aplicarles las palabras: "Al grano, al grano..." con que se hostiga a un mal contador verbal. El cuentista que "no dice algo", que nos hace perder el tiempo, que lo pierde él mismo en divagaciones superfluas, puede verse a uno y otro lado buscando otra vocación. Ese hombre no ha nacido cuentista.

Pero ¿si esas divagaciones, digresiones y ornatos sutiles, poseen en sí mismos elementos de gran belleza? ¿Si ellos solos, mucho más que el cuento sofocado, realizan una excelsa obra de arte?

Enhorabuena, responde la retórica. Pero no constituyen un cuento. Esas divagaciones admirables pueden lucir en un artículo, en una fantasía, en un cuadro, en un ensayo, y con seguridad en una novela. En el cuento no tienen cabida, ni mucho menos pueden constituirlo por sí solas.

Mientras no se cree una nueva retórica, concluye la vieja dama, con nuevas formas de la poesía épica, el cuento es y será lo que todos, grandes y chicos, jóvenes y viejos, muertos y vivos, hemos comprendido por tal. Puede el futuro nuevo género ser superior, por sus caracteres y sus cultores, al viejo y sólido afán de contar que acucia al ser humano. Pero busquémosle otro nombre.

Tal es la cuestión. Queda así evacuada, por boca de la tradición retórica, la consulta que se me ha hecho.

En cuanto a mí, a mi desventajosa manía de entender el relato, creo sinceramente que es tarde ya para perderla. Pero haré cuanto esté en mí para no hacerlo peor.
Fuente. Libros en Red

El arte como medio de progreso

Fotografía: Claude Jeancolas


"El arte es, como la palabra, uno de los instrumentos de unión entre los hombres, y, por consiguiente, de progreso, es decir, la marcha progresiva de la humanidad hacia la dicha. La palabra permite a las generaciones nuevas conocer cuánto han aprendido, por la experiencia y la reflexión, las generaciones precedentes y los más sabios de sus contemporáneos; el arte permite a las generaciones nuevas experimentar los mismos sentimientos que han experimentado las precedentes, y los mejores de sus contemporáneos. Y de la misma manera que se verifica la evolución de los conocimientos, cuando los conocimientos reales y útiles substituyen a los caducos, igual se genera la evolución de los sentimientos por medio del arte. Los sentimientos inferiores, menos buenos o menos útiles para la dicha del hombre, son substituidos sin cesar por mejores sentimientos, más útiles para aquella dicha. Tal es el destino del arte. Y, por consiguiente, el arte, en cuanto a su contenido, es mejor cuando mejor cumple aquel destino, y es menos bueno, cuando lo cumple menos bien.

Luego, la valuación de los sentimientos, o sea la distinción entre los que son buenos y los que son malos para la dicha del hombre, es obra de la conciencia religiosa de una época. En todas las épocas históricas y en todas las sociedades, existe una concepción superior -propia de cada época- del sentido de la vida, y ella es la que determina el ideal de felicidad, hacia el cual tienden cada época y cada sociedad. Esta concepción constituye la conciencia religiosa. Y esta conciencia se encuentra siempre expresada con claridad por algunos hombres escogidos, mientras que el resto de sus contemporáneos la sienten con mayor o menor intensidad. Nos parece, a veces, que esta conciencia falta en ciertas sociedades; pero, en realidad, no es que falte, es que no queremos verla, porque no está de acuerdo con nuestra peculiar manera de vivir."
Fuente: Libros en Red

miércoles, 5 de mayo de 2010

Marcha de Juan Carlos Onetti

Fotografía: En femenino

"Durar frente a un tema, al fragmento de vida que hemos elegido como materia de nuestro trabajo, hasta extraer, de él o de nosotros, la esencia única y exacta. Durar frente a la vida, sosteniendo un estado de espíritu que nada tenga que ver con lo vano e inútil, lo fácil, las peñas literarias, los mutuos elogios, la hojarasca de mesa de café. Durar en una ciega, gozosa y absurda fe en el arte, como en una tarea sin sentido explicable, pero que debe ser aceptada virilmente, porque sí, como se acepta el destino. Todo lo demás es duración física, un poco fatigosa, virtud común a las tortugas, las encinas y los errores."

"Hay solo un camino. El que hubo siempre. Que el creador de verdad tenga la fuerza de vivir solitario y mire dentro suyo. Que comprenda que no tenemos huellas para seguir, que el camino habrá de hacérselo cada uno, tenaz y alegremente, cortando la sombra del monte y los arbustos enanos."



domingo, 2 de mayo de 2010

Carta sobre cronopios. Julio Cortázar

Fotografía: Bond zonder Naam


París, 8 de febrero de 1972





Queridos Marina y Paco:


Y así es como viajan los cronopios. Un día alguien avisa que hay un paquete en la aduana. Uno va a la aduana y de golpe las dificultades crecen, hay que llenar formularios, explicar que no está enfermo de cólera (el paquete ¿pero quien lo prueba, si para empezar nadie sabe lo que contiene el paquete?). Para probar que no hay cólera ni una bomba habría que abrir el paquete, pero el paquete no puede ser abierto hasta que se haya comprobado que no tiene microbios de cólera o medio kilo de dinamita. Todo el mundo grita, llora, insulta, vuelva mañana, no vuelva nunca, esto no es vida. Se buscan influencias, pero Pompidou tiene una reunión de gabinete y no puede ir a la aduana a abrir personalmente el paquete, de manera que tengo que volverme a casa y poner varias almohadas sobre mi cabeza y una bolsa de hielo por encima de todo. Pasan ocho días, papeles van y vienen, explique por qué recibe un paquete de Suecia/No tengo la menor idea/Si no tiene la menor idea, imposible entregarle el paquete/En ese caso me dirigiré a las Naciones Unidas y a la Shell Max, esto no va a quedar así/Pague cinco francos y llene esta planilla.


Entonces Pablo Neruda me telefonea para decirme que en Estocolmo le regalaron un cronopio negro. Está tan contento Pablo, tan feliz con su cronopio. Yo empiezo a preguntarme si el paquete, pero la cuestión del cólera sigue en pie y yo no soy ni premio Nobel ni embajador, de manera que vuelva mañana y traiga cinco certificados de domicilio, identidad, buena salud, moralidad y solvencia. El comisario del distrito me tiene lástima: le haremos un solo certificado con todos los datos juntos y agregaremos al pie: Messieurs les douaniers, assez de connerier, ouvrez d'une bonne fois le colis, nom de Dieu, merde alors.


Y lo abrieron, mis queridos, y el cronopio verde estaba ahí y se moría de risa mirándome, y yo lo tomé en mis brazos e inmediatamente se hizo pis en mi pulóver de cachemira, cronopio desgraciado, y por si fuera poco mi amiga Ugné, que estaba conmigo, se enamoró instantáneamente del cronopio y el de ella, y así es como el cronopio está en su casa, aterrorizando a todo el mundo y absolutamente feliz, y yo todavía más.

Esto, tal vez, les explicará el retraso con el que les escribo, porque así es como viajan los cronopios y ya pueden verse los resultados. Gracias, muchas gracias, los tres lo decimos al mismo tiempo, Ugné, el cronopio y yo. Al cronopio le gusta París, está sumamente verde y cambia continuamente de lugar. Imposible invitar chicas jóvenes y bonitas porque inmediatamente se instala en sus rodillas y es un espectáculo envidiable y odioso, uno se siente completamente desplazado por el cronopio y él lo sabe y se arrodilla al cuello de la chica y le dice cosas en el oído y la chica se pone muy roja y la reunión toma un aire que recuerda los peores capítulos de Sade. Después el cronopio se apodera del diván más confortable y duerme panza arriba y con un aire de gran felicidad, puesto que ha conseguido destruir todos los principios morales que sostenían la casa. Ni ustedes ni yo somos culpables, los cronopios ya viven por su cuenta, no queda más remedio que resignarse. Para peor uno ama al cronopio, lo cuida y lo acaricia, es el colmo. He creído de mi deber enviarles este sucinto informe. Me pregunto qué estará pasando en la casa de Neruda, pero no creo que me atreva a preguntárselo. Los quiero mucho.


miércoles, 28 de abril de 2010

Siguiendo la psicomagia

Fotografía: Henri Cartier Bresson


La psicomagia se basa en las siguientes premisas fundamentales:

-Fracasar no existe, en cada fracaso, cambiamos de camino.
-Para llegar a lo que eres, debes de ir por donde no eres.
-Llegar a ser lo que uno es, es la más grande felicidad.

En toda enfermedad hay:

-Una prohibición: Te prohiben ser lo que eres.
-Una falta de consciencia: Cuando no te das cuenta de lo que eres.
-Una falta de belleza, cuando pierdes la belleza enfermas.

Alejandro Jodorowski