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domingo, 24 de abril de 2011

Vargas Llosa: “Hoy los comisarios políticos reemplazaron a los inquisidores”

Fotografía: El país





Mario Vargas Llosa se irá de Buenos Aires con la satisfacción de haber dicho todo lo que se había propuesto y más, sin un solo incidente a lo largo de su estadía. La intervención de la presidenta Cristina Kirchner, cuando la controversia por su visita parecía desmadrarse, parece haber desalentado contrapuntos violentos.



Habituado a que sus declaraciones levanten polvareda, si bien en principio dijo que no se referiría al episodio que puso su visita al borde del naufragio, fiel a su genio abrió su conferencia magistral así: “Agradezco a los organizadores haber resistido las presiones de algunos colegas y adversarios de mis ideas políticas para desinvitarme. Y extiendo mi agradecimiento a la Presidenta, señora Cristina Fernández de Kirchner, cuya oportuna intervención atajó aquel intento de veto.” La llegada de Vargas Llosa a la Feria del Libro no pudo pasar desapercibida. Con dos motos de la Policía Federal y otro móvil de uniformados, el escritor llegó en un auto, al que seguía de cerca otro de civil por la calle Juncal (el ingreso menos conocido) hasta la Sala Jorge Luis Borges, donde tuvo lugar el acto. Advertidos, varios corrieron para saludarlo, pero el escritor ingresó sin contacto con el público.



El Nobel hizo gala de su genuino liberalismo durante su discurso La libertad y los libros : “No es sorprendente que los libros hayan despertado, a lo largo de la historia, la desconfianza, el recelo y el temor de quienes se creen dueños de las verdades absolutas, de todos los dogmáticos y fanáticos que han sembrado de odio y violencia en el curso de la civilización”.
Aplaudido con enjundia cada vez que condenó el dogmatismo y la censura y ponderó la libertad de expresión, afirmó que “los comisarios políticos han reemplazado en la vida moderna a los inquisidores de antaño”.



Arropado por los aplausos, continuó: “Vez que se ha apoderado de un gobierno un fanático religioso, ideológico o un caudillo megalómano que se cree dueño de la verdad absoluta, los libros se han visto sometidos a purgas para evitar que lo que ellos encarnan se divulgue y contradiga la


visión excluyente y autoritaria entronizada”.



Dentro de una historia de la censura, destacó: “En Latinoamérica tenemos dificultades para discernir entre la ficción y la realidad”.



Fue durante el diálogo posterior a su conferencia, con el periodista Jorge Fernández Díaz, que las palabras de Vargas Llosa encantaron a la audiencia cuando se introdujo en el territorio de la creación literaria. Habló sobre el proceso de escritura de varias de sus obras y contó anécdotas en las que hizo gala de sus dotes de narrador.



No se calló nada: ni la catástrofe de su primer matrimonio que contó con humor y fue celebrado por su esposa Patricia Llosa y su hijo Alvaro, desde la primera fila; ni sus primeros pasos en Cochabamba, donde vivió, ni las inseguridades que aún tiene cuando escribe, ni el agobio que le produce el Nobel, que si bien es sumamente gratificante, le priva de la disciplina que siempre tuvo para escribir.



La parte más vehemente de su charla fue cuando habló del liberalismo: “Asociar el liberalismo a la dictadura es una obscenidad . La libertad es indivisible y es la mejor defensa contra la violencia”, dijo.



Sobre la Argentina dijo: “Me conmueve y me desgarra.



¿Qué pasó con este país que a principios del siglo XX maravillaba al mundo? ” Y agregó que los errores “están evidentemente en el campo político. ¿Por qué entró la pobreza? ¿Por qué la crispación política? ¿Por qué tanta violencia? Este país ha perdido oportunidades extraordinarias. Algunos argentinos ven esto como una hostilidad, pero en realidad es solidaridad ”.



Hasta que el acto comenzó, sólo hubo entre los organizadores un instante de zozobra, cuando llegó Hebe de Bonafini, que dijo con serenidad: “Sólo quiero entregarle una carta en nombre de las Madres, porque él dice que es un defensor de la libertad de expresión”. Una gestión de las autoridades de la Fundación El Libro permitió unos minutos a solas entre Vargas Llosa y Hebe de Bonafini ( Ver: “Sin escrache...” ) Dentro de la sala se ubicaron en primera fila el periodista Joaquín Morales Solá, los escritores argentinos Abel Posse, Juan José Sebreli y Marcos Aguinis, junto a Jorge Edwards y el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. También estuvieron Patricia Bullrich, el director del Centro Cultural de España, Ricardo Ramón; el especialista en legislación cultural José Miguel Onaindia; el presidente de la SADE, Alejandro Vaccaro; el psicoanalista José Abadi y el escritor Gustavo Nielsen, que quería que el peruano le firmara Conversación en la catedral , “uno de los diez mejores libros de la historia”. Pocos escritores, se comentaba ayer. Sobre todos quienes sabían que la invitación había sido extendida a un amplio arco.



Para el público –más de mil personas– que ayer escuchó al Nobel, las expectativas se vieron colmadas. La docente cordobesa María Carranza dijo que “fue muy claro y muy humano. Valió la pena venir a la Feria”.





Fuente: SUSANA REINOSO de Revista Ñ

martes, 7 de diciembre de 2010

Elegio de la lectura y la ficción de Mario Vargas LLosa

Fuente: El país


Me emociono profundamente el discurso de Mario Vargas Llosa, lo leí a unos minutos que lo pronunciara en Estocolmo, si lo leí ( más de cuatro veces) y fue más conmovedor que escucharlo, fue un discurso firme en si mismo, aquí no hay metodismo ni agradecimientos académicos, ya que quien escribe sabe que lo hace de la pura esencia de su vida y vivencias personales que lo acompañan desde que nació.




Creo que más de un peruano lo escucho emocionado, porque para todos su discurso recorre lo que es en si ser peruano, lo que nos marca y es solo nuestro, nuestros padres, nuestra historia, nuestra patria, nuestro amor, la realidad y la fantasía, el día a día, el trabajo, el aliento y la esperanza. Podremos irnos a vivir a cualquier parte del mundo pero la esencia del Perú se lleva aquí en el cada día que forjamos al lucharla en esta realidad que nos envuelve, es en el aquí y ahora como lo fue para Mario Vargas Llosa lo que lo hizo ser lo que es, un escritor peruano magnánimo que en el año 2010 le dio a los peruanos una de las alegrías mas grandes de su vidas , ganar el premio Nobel de Literatura y si es nuestro, de todos ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


En si el discurso es perfecto y conmovedor, pero comparto con ustedes los fragmentos que más me emocionaron.






© FUNDACIÓN NOBEL 2010




"La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crecía, maduraba y envejecía, las historias que llenaron mi infancia de exaltación y de aventuras.


(...)Gracias a ellos y, sin duda, también, a mi terquedad y algo de suerte, he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasión, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espectáculo pasajero.

(...)Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida. Quien busca en la ficción lo que no tiene, dice, sin necesidad de decirlo, ni siquiera saberlo, que la vida tal como es no nos basta para colmar nuestra sed de absoluto, fundamento de la condición humana, y que debería ser mejor. Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisiéramos tener cuando apenas disponemos de una sola.



(...)La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas y la estupidez.


(...) Y la verdad es que debo a Francia, a la cultura francesa, enseñanzas inolvidables, como que la literatura es tanto una vocación como una disciplina, un trabajo y una terquedad.(...) Pero, acaso, lo que más le agradezco a Francia sea el descubrimiento de América Latina. Allí aprendí que el Perú era parte de una vasta comunidad a la que hermanaban la historia, la geografía, la problemática social y política, una cierta manera de ser y la sabrosa lengua en que hablaba y escribía. Y que en esos mismos años producía una literatura novedosa y pujante.




El amor al país en que uno nació no puede ser obligatorio, sino, al igual que cualquier otro amor, un movimiento espontáneo del corazón, como el que une a los amantes, a padres e hijos, a los amigos entre sí. (...) Al Perú yo lo llevo en las entrañas porque en él nací, crecí, me formé, y viví aquellas experiencias de niñez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi vocación, y porque allí amé, odié, gocé, sufrí y soñé.


(...)El Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años y que todavía soporta las manías, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir. Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la economía, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas, y es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios: “Mario, para lo único que tú sirves es para escribir”.

(...)Yo tenía once años y, desde entonces, todo cambió. Perdí la inocencia y descubrí la soledad, la autoridad, la vida adulta y el miedo. Mi salvación fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde podía sentirme libre y volvía a ser feliz. Y fue escribir, a escondidas, como quien se entrega a un vicio inconfensable, a una pasión prohibida. La literatura dejó de ser un juego. Se volvió una manera de resistir la adversidad, de protestar, de rebelarme, de escapar a lo intolerable, mi razón de vivir. Desde entonces y hasta ahora, en todas las circunstancias en que me he sentido abatido o golpeado, a orillas de la desesperación, entregarme en cuerpo y alma a mi trabajo de fabulador ha sido la luz que señala la salida del túnel, la tabla de salvación que lleva al náufrago a la playa.

(...)“Escribir es una manera de vivir”, dijo Flaubert. Sí, muy cierto, una manera de vivir con ilusión y alegría y un fuego chisporroteante en la cabeza, peleando con las palabras díscolas hasta amaestrarlas, explorando el ancho mundo como un cazador en pos de presas codiciables para alimentar la ficción en ciernes y aplacar ese apetito voraz de toda historia que al crecer quisiera tragarse todas las historias.





(...)Llegar a sentir el vértigo al que nos conduce una novela en gestación, cuando toma forma y parece empezar a vivir por cuenta propia, con personajes que se mueven, actúan, piensan, sienten y exigen respeto y consideración, a los que ya no es posible imponer arbitrariamente una conducta, ni privarlos de su libre albedrío sin matarlos, sin que la historia pierda poder de persuasión, es una experiencia que me sigue hechizando como la primera vez, tan plena y vertiginosa como hacer el amor con la mujer amada días, semanas y meses, sin cesar.



(...)La literatura es una representación falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. Ella nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos, al menos parcialmente, el jeroglífico que suele ser la existencia para la gran mayoría de los seres humanos, principalmente aquellos que alentamos más dudas que certezas, y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia, el destino individual y colectivo, el alma, el sentido o el sinsentido de la historia, el más acá y el más allá del conocimiento racional.



Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficción, en permanente entredicho con la mediocre realidad. Hechicería que, al ilusionarnos con tener lo que no tenemos, ser lo que no somos, acceder a esa imposible existencia donde, como dioses paganos, nos sentimos terrenales y eternos a la vez, la literatura introduce en nuestros espíritus la inconformidad y la rebeldía, que están detrás de todas las hazañas que han contribuido a disminuir la violencia en las relaciones humanas. A disminuir la violencia, no a acabar con ella. Porque la nuestra será siempre, por fortuna, una historia inconclusa. Por eso tenemos que seguir soñando, leyendo y escribiendo, la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible.



Estocolmo, 7 de diciembre de 2010.



Para descargar el discurso completo ir al siguiente link:



http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201012/07/cultura/20101207elpepucul_1_Pes_PDF.pdf

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mi ambición era mucho mayor que ganar el Nobel, era escribir buenas novelas_El País

Fotografía: El País


Los periodistas no aplauden. Según la definición clásica, cuentan a la gente lo que le pasa a la gente pero, discriminando entre información y opinión, no juzgan. Por eso no aplauden en las ruedas de prensa. Pero a veces ocurre. Hoy, por ejemplo. Pasado el mediodía, Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) entró en el auditorio de la Casa de América de Madrid. Allí le esperaba una nube de flashes, micrófonos, cámaras, cuadernos y bolígrafos, algún ordenador y alrededor de 200 reporteros que rompieron a aplaudir en cuanto vieron al último premio Nobel de literatura.

"El mundo ha repetido su visita a Vargas Llosa", dijo Pilar Reyes, directora de la editorial Alfaguara, recordando las horas que siguieron en octubre pasado al anuncio del galardón más importante de las letras universales. Esta vez el motivo de la visita de decenas de medios de Europa y América Latina era la aparición de El sueño del celta, una novela con una tirada de medio millón de ejemplares (la mitad distribuidos en España) que hoy mismo ha desembarcado en 17 países de habla hispana, incluyendo el segundo mayor por el número de hablantes: Estados Unidos. Entre tanto, 22 editores y 20 lenguas extranjeras trabajan ya en la traducción de la nueva obra de un clásico vivo que además el próximo 10 de diciembre entrará, vía Estocolmo, en el Olimpo de los más grandes.

Cuando la representante de la radio de Suecia le preguntó si no tenía miedo a caer en el mismo silencio que agarrotó a muchos de los que le han precedido en el palmarés del Nobel, Vargas Llosa fue rotundo: "¡Ningún peligro! A mí la muerte me encontrará con la pluma en la mano". Poco antes había citado a su maestro, Flaubert: "Escribir es una manera de vivir".

Después de contar que el anunció del premio había interrumpido la redacción de La civilización del espectáculo, el ensayo en el que estaba trabajando cuando se levantó el "torbellino sueco". "A los veinte minutos de saberse, mi departamento se llenó de gente que no conocía; periodistas daneses, fineses". Esa pausa forzada era solo un presagio: "Mis horarios han saltado por los aires", explica, "aunque no me quejo, en el desequilibrio no me siento cómodo".

"Voy a seguir hablando como una cotorra", añadió. Y hoy habló y habló. Sólo guardó silencio sobre un asunto concreto: su discurso de recepción del Nobel. "Voy a guardar el secreto", dijo. Eso sí, aunque lleva cerca de un mes con la cabeza en las nubes -"duermo dos o tres horas al día"- no ha despegado un milímetro los pies del suelo. Por eso el galardón no ha frenado el impulso que le llevó siendo un veinteañero a escribir novelas como La ciudad y los perros o La casa verde. "Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el Premio Nobel. Mis ambiciones eran mayores: yo quería escribir buenas novelas", afirmó. "Mi ambición era que mis libros se leyeran como yo leía los libros que me cambiaron la vida".

Uno de esos libros decisivos fue El corazón de las tinieblas, y en una biografía de su autor, Joseph Conrad, Vargas Llosa se topó con una figura fascinante: Roger Casement. Diplomático británico nacido en el Ulster, su conversión al nacionalismo irlandés le llevó a conspirar con Alemania durante la Primera Guerra Mundial para dar el impulso definitivo a la independencia de Irlanda. Aquella conspiración dio con sus huesos en la cárcel londinense de Pentonville.

Ahí arranca El sueño del celta, el relato de las horas de celda de un hombre que recuerda la otra gran peripecia de su vida: sus días en el Congo y en la Amazonía peruana como testigo de los horrores -mutilaciones, asesinatos, prostitución, esclavitud- a los que los europeos sometían a los indígenas que trabajaban en la explotación del caucho. "Cuando desaparece la legalidad prevalece la ley del más fuerte y brota la barbarie", explicó Vargas Llosa. Casement encontró el horror donde pensaba encontrar cristianismo, comercio y civilización. "Fue tal vez el primer europeo en denunciar los crímenes del colonialismo", explicó el novelista. Hoy, sin embargo, apenas nadie lo recuerda ni en África ni en Perú. El escritor lo comprobó sobre el terreno cuando viajó a los escenarios de su novela. Allí comprobó también que buena parte de las situación actual del Congo viene de aquella "vertiginosa brutalidad": "Los descendientes de las víctimas todavía no han podido recuperarse".

Casement, un "héroe incómodo", vivió entre 1864 y 1916, y hoy la charla de Vargas Llosa se movió entre la crisis de aquellos años y la de ahora mismo. De todo lo preguntaron y de todo habló. Ya se tratara de la elecciones en Brasil -elogió la política interior de Lula y criticó su complacencia con regímenes autoritarios como el de Cuba- o en Estados Unidos - "el debate es si las políticas sociales deben pasar por el Estado o por la sociedad civil" en un país que tradicionalmente desconfía de la intervención estatal-. Habló también sobre la situación argentina tras la muerte de Néstor Kirchner -el mal del país tiene, para él, un nombre: peronismo, es decir populismo-, sobre la piratería de los libros -"fruto de la falta de conciencia de que la legalidad es la civilización", afirmó tras contar que su editor de Alfaguara Perú le dijo que por cada copia legal de sus libros se vendían siete ilegales-, sobre el nacionalismo -"una plaga que ha llenado de sangre la historia"- y hasta sobre sus aficiones como melómano -"en música soy más bien conservador, llego hasta Mahler", dijo con una sonrisa alguien que sabe que en política muchos le han puesto hace tiempo esa etiqueta-.

Esta tarde, a las 19.30, Mario Vargas Llosa seguirá hablando sobre su nueva novela, el premio Nobel, lo humano y lo divino. Lo hará con el periodista Iñaki Gabilondo en los Teatros del Canal de Madrid. Como muchos de sus libros, las intervenciones públicas del nuevo premio Nobel van más allá de los géneros al uso, son entrevistas, coloquios, ruedas de prensa, charlas magistrales y también algo más. Tal vez por eso a veces hasta los periodistas se lanzan a aplaudirle.

domingo, 24 de octubre de 2010

Vamos a la Feria del Libro Ricardo Palma

Fotografía: El tren de los libros


Luego de dos años, la Feria del Libro Ricardo Palma regresa a su sede tradicional del Parque Kennedy, de Miraflores, y en esta 31 edición, que empieza desde el 21 de octubre y que ofrecerá un homenaje a nuestro flamante Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.

El evento, organizado por la Cámara Peruana del Libro, se desarrollará desde mañana hasta el 1 de noviembre, y se tiene previsto la participación de 83 instituciones – librerías, editoriales, ONG, distribuidoras -, que ofrecerán más de 100 mil títulos. Además, se realizarán actividades como conferencias, conversatorios, mesas redondas y presentaciones de libros.

En colaboración con la Casa del Libro Viejo han preparado un espacio exclusivamente para Vargas Llosa, donde el público podrá apreciar las primeras ediciones de los libros del autor de La ciudad y los perros. Además, habrá fotografías alusivas a su vida y obra y quienes lo deseen pueden dedicarle algunas palabras en un cuadernos de saludo, que le será entregado al escritor cuando retorne a Lima.

INVITADOS Y NOVEDADES. Entre los invitados internacionales que tendrá la feria destacan: el escritor chileno Álvaro Bisama, quien presentará su libro Death Metal; el colombiano Santiago Martínez y la argentina Cielo Latini, quien presentará su último libro, Chubasco.

Entre las novedades editoriales destacan, el último libro del escritor peruano Santiago Roncagliolo, Tan cerca de la vida; así como La violencia del tiempo, de Miguel Gutiérrez. También se presentarán Hotel Planeta de Marcela Robles; Los niños góticos de Javier Arévalo; entre otros.

Fuente: Perú21

Para ver el programa completo de la feria de click aqui :


lunes, 11 de octubre de 2010

MVLL y los escritores o los escritores y MVLL

Fuente: Retratos MVLL


De todas las revista de literatura que me gusta leer, Revista Ñ publico este excelente articulo. Disfrutenlo ¡¡¡


Consenso entre los escritores del mundo

Juan Gelman
Escritor argentino. Entrevistado en Frankfurt por Ezequiel Martínez, del equipo de enviados especiales de Clarín.
“Me parece muy bien que se lo hayan otorgado. Cualquier premio al talento de alguien es bienvenido, y aunque uno no tenga afinidad con sus ideas políticas y sus posturas ideológicas, como en el caso de Vargas Llosa, eso no quita que sea un gran escritor”.
-¿Cree que es un reconocimiento demorado?
-Sí, claro que sí. Hace rato que se lo tendrían que haber dado.
-¿Es también un reconocimiento de la Academia Sueca a la literatura de América latina?
-No, francamente no. Creo que sólo se ha premiado a la literatura de Vargas Llosa.

Federico Jeanmaire
Escritor argentino, Premio Clarín 2009, entrevistado en Frankfurt por los enviados especiales.
“Yo creo que el Nobel últimamente se ha puesto un poquito más comercial. De hecho sale en estos días de la Feria de Frankfurt. Hace un tiempo “me separé” de Vargas Llosa, pero me alegro por Latinoamérica.

Daniel Divinsky
Editor argentino. Director de Editorial De la Flor.
“Lo pensé mucho y tengo sentimientos encontrados. Creo que podría haber sido peor. El primer Vargas Llosa le encantaba al primer Divinsky. Después no se gustaron tanto. Ni mencionar que me hubiera gustado que lo gane Gelman, por una multitud de motivos”.

Félix Bruzzone
Escritor argentino
“Me parece fenómeno. Es un autor de la c... de la lora, más allá de su posicionamiento político. También está bueno que se lo den a un latinoamericano”.

Junot Díaz
Escritor dominicano
“Como tipo, Vargas Llosa siempre me tocó como demasiado elitista y derechista. Por mi experiencia, mi política, como tipo no me cae muy bien. Cuando corrió para ser presidente de Perú tenía a su lado mucha gente y mucho grupo que a cualquiera le da miedo.
Pero por el otro lado el tipo ha trabajado muy, muy duro, ha escrito novelas, cuentos, ensayos muy geniales y libros de primer nivel. Nadie puede quitarle su trabajo literario”.


Carlos Fuentes
Escritor mexicano
“Me da una gran alegría, es un gran escritor de nuestra lengua y un escritor universal. Toda su obra es de una gran creatividad, todos sus libros forman una sola obra con distintas aristas”.

Amin Maalouf
Escritor libanés
“Es un premio muy merecido. Mario es el autor de una obra muy importante, que tiene muchas facetas tanto desde un punto de vista narrativo, como de la temática, la inventiva, la creatividad”.

Nélida Piñón
Escritora brasileña
“El es un gran escritor, que se destaca no sólo por su texto, sino también por su pensamiento independiente. Es una de las conciencias más agudas y autónomas de las Américas. Nunca dejó de decir lo que piensa”.

Juan José Millás
Escritor español
“La obra de Vargas Llosa es una de las grandes novelísticas del Siglo XX en español y está a la altura de la mejor novelística que podamos imaginar”.

Alvaro Mutis
Escritor colombiano
“Como novelista, Vargas Llosa es absolutamente genial, entonces está muy justificado todo lo que se haga en honor a él”.

Hernán Rivera Letelier
Escritor chileno
“Entre mis maestros siempre estuvo él también. Aluciné con ‘La casa verde’ y con ‘La ciudad y los perros’”.

Fuente: Revista Ñ


martes, 14 de septiembre de 2010

El lugar de la Memoria

Fotografia: El joven Mario Vargas Llosa


Excmo.
Señor Dr. Alan García Pérez
Presidente del Perú
Lima
Señor Presidente:

Por la presente le hago llegar mi renuncia irrevocable a la Comisión Encargada del Lugar de la Memoria cuya Presidencia tuvo usted a bien confiarme y que acepté convencido de que su gobierno estaba decidido a continuar el perfeccionamiento de la democracia peruana tan dañada por los crímenes y robos de la dictadura de Fujimori y Montesinos.

La razón de mi renuncia es el reciente Decreto Legislativo 1097 que, a todas luces, constituye una amnistía apenas disfrazada para beneficiar a buen número de personas vinculadas a la dictadura y condenadas o procesadas por crímenes contra los derechos humanos -asesinatos, torturas y desapariciones-, entre ellos al propio exdictador y su brazo derecho. La medida ha indignado a todos los sectores democráticos del país y a la opinión pública internacional, como lo muestran los pronunciamientos del Relator de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Conferencia Episcopal, la Defensoría del Pueblo y representantes de numerosas organizaciones sociales y políticas, entre ellos algunos congresistas apristas. Coincido plenamente con estas protestas.

Hay, a mi juicio, una incompatibilidad esencial entre, por una parte, auspiciar la erección de un monumento en homenaje a las víctimas de la violencia que desencadenó el terrorismo de Sendero Luminoso a partir de 1980 y, de otra, abrir mediante una triquiñuela jurídica la puerta falsa de las cárceles a quienes, en el marco de esa funesta rebelión de fanáticos, cometieron también delitos horrendos y contribuyeron a sembrar de odio, sangre y sufrimiento a la sociedad peruana.

Ignoro qué presiones de los sectores militares que medraron con la dictadura y no se resignan a la democracia, o qué consideraciones de menuda política electoral lo han llevado a usted a amparar una iniciativa que sólo va a traer desprestigio a su gobierno y dar razón a quienes lo acusan de haber pactado en secreto una colaboración estrecha con los mismos fujimoristas que lo exiliaron y persiguieron durante ocho años. En todo caso, lo ocurrido es una verdadera desgracia que va a resucitar la división y el encono político en el país, precisamente en un periodo excepcionalmente benéfico para el desarrollo y durante un proceso electoral que debería servir más bien para reforzar nuestra legalidad y nuestras costumbres democráticas.

Pese a haber sido reñidos adversarios políticos en el pasado, en las últimas elecciones voté por usted y exhorté a los peruanos a hacer lo mismo para evitar al Perú una deriva extremista que nos hubiera empobrecido y desquiciado. Y he celebrado públicamente, en el Perú y en el extranjero, su saludable rectificación ideológica, en política económica sobre todo, que tan buenas consecuencias ha tenido para el progreso y la imagen del Perú en estos últimos años. Ojalá tenga usted el mismo valor para rectificar una vez más, abolir este innoble decreto y buscar aliados entre los peruanos dignos y democráticos que lo llevaron al poder con sus votos en vez de buscarlos entre los herederos de un régimen autoritario que sumió al Perú en el oprobio de la corrupción y el crimen y siguen conspirando para resucitar semejante abyección.

Lo saluda atentamente,

Mario Vargas Llosa