domingo, 4 de julio de 2010

Enrique Vilas Matas en Lima

Fotografía: Enrique Vilas Mata



El miércoles 7 de julio a horas 7:30 p.m. se realizara la conferencia magistral “La teoría de Lyon”, a cargo del prestigiado escritor español Enrique Vilas Matas

Sumilla del evento: invitado en Lyon a un simposio internacional sobre la novela, un doble del escritor Vila-Matas es dejado por un taxi en su hotel, sin que allí nadie le dé la bienvenida. En su soledad sale a pasear por la ciudad y, luego, en su cuarto de hotel, se dedica a elaborar una teoría general de la novela del siglo xxi. Si bien acabará destruyendo la teoría, esta podría servirle a alguien para escribir Dublinesca.


Enrique Vilas Matas
Barcelona, España, 1948. Es uno de los escritores más importantes y originales de la escena literaria española, dueño de una extensa obra literaria que se inicia en 1973 con la novela "Mujer en el espejo contemplando el paisaje", escrita en la trastienda de un colmado militar cuando realizaba su servicio militar en Melilla; luego viene "Lejos de Veracruz" (1995); le sigue a esta "La asesina ilustrada" (1977) y en ese mismo año "Extraña forma de vida"; "El viaje vertical" (1999); "Bartleby y Compañía" (2000); "Dublinesca" (2010), entre varios títulos más.
En 2005 aparece "Doctor Pasavento", este libro cierra su trilogía metaliteraria sobre las patologías de la escritura (Bartleby, Montano, Pasavento). Vila-Matas también tiene publicados varios libros de artículos y ensayos literarios. Su cuantiosa obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y destacada con diversos reconocimientos como el XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos y el Premio Ciudad de Barcelona (2001); el Prix du Meilleur Livre Étranger, el Prix Fernando Aguirre-Libralie y el Premio Herralde de Novela (2002); el Premio del Círculo de Críticos de Chile, el Premio Nacional de la Crítica y el Prix Médicis-Roman Etranger (2003); el Premio Internazionale Ennio Flaiano de Narrativa, el Premio Fundación José Manuel Lara, el Premio de la Real Academia Española (2006); Premio Letterario Elsa Morante “Scrittori del Mondo” (2007); en España el Premio Xatafi-Cyberdark al mejor relato nacional (2008); el Premio Letterario Internazionale Mondello (2009). Vila-Matas es caballero de la Legión de Honor de Francia y Doctor Honoris Causa por la Universidad de los Andes de Venezuela, entre otras distinciones.
Fuente: Centro Cultural España de Perú

domingo, 20 de junio de 2010

En honor a José Saramago


Fotografía: Ignasi Aballi


La isla desconocida
(fragmento)

" El hombre del timón contempló la desbandada en silencio, no hizo nada para retener a quienes lo abandonaban, al menos le habían dejado los árboles, los trigos y las flores, con las trepadoras que se enrollaban a los mástiles y pendían de la amurada como festones. Debido al atropello de la salida se habían roto y derramado los sacos de tierra, de modo que la cubierta era como un campo labrado y sembrado, sólo falta que venga un poco más de lluvia para que sea un buen año agrícola. Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ve al hombre del timón comer, debe ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño le apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más. Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino. Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, debían de estar escondidos por ahí y de repente decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y es la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma. "



Fotografía: Michael Wesely

El hombre duplicado (fragmento)

" Ni el propio Tertuliano Máximo Alfonso sabría decir si el sueño volvió a abrirle los misericordiosos brazos después de la revelación tremebunda que fue para él la existencia, tal vez en la misma ciudad, de un hombre que, a juzgar por la cara y por la figura en general, es su vivo retrato.
Después de comparar demoradamente la fotografía de hace cinco años con la imagen en primer plano del recepcionista, después de no haber encontrado ninguna diferencia entre ésta y aquélla, por mínima que fuese, al menos una levísima arruga que uno tuviese y al otro le faltara, Tertuliano Máximo Alfonso se dejó caer en el sofá, no en el sillón, donde no habría espacio suficiente para amparar el desmoronamiento moral de su cuerpo, y allí con la cabeza entre las manos, los nervios exhaustos, el estómago en ansias, se esforzó por organizar los pensamientos, desenredándolos del caos de emociones acumuladas desde el momento en que la memoria, velando sin que él lo sospechase tras la cortina corrida de los ojos, lo despertara sobresaltado de su primer y único sueño.
(...)
El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido. "

Fotografía:Niño mirando TV

El año de la muerte de Ricardo Reis (fragmento)

" Ricardo Reis abrió el libro, vio unas señales incomprensibles, unas rayas negras, una página sucia. Ya me cuesta leer, dijo, pero incluso así voy a llevármelo. Para qué, para dejar al mundo aliviado de un enigma. Salieron de casa, Fernando Pessoa observó aún, no lleva usted sombrero, Sabe mejor que yo que allá no se lleva. Entonces vamos, dijo Fernando Pessoa. Vamos, dijo Ricardo Reis. Adamastor no se volvió para mirarlos, le parecía que esta vez sería capaz de dar un gran grito. Aquí, es donde el mar se acabó y la tierra espera. "